Jóvenes buscan trabajo

A los jóvenes que buscan trabajo permítanme darles una opinión en mi condición de un senior Baby Boomers: la dinámica de la actual industria tecnificada y de la emergente “Industria 4.0” demanda trabajo, mucho trabajo, pero especializado y/o creativo.

Puedo inferir por todo lo leído, vivido y reflexionado que el conocimiento especializado abre nuevas oportunidades laborales. De la Sociedad Productora, donde yo me desarrolle, a la Sociedad del Conocimiento, y por favor no confundir con la Sociedad del Consumo de Bauman1 que es casi lo opuesto, hay muchas y marcadas diferencias que han generado un impacto disruptivo en todas las estructuras sociales, desde la automatización de trámites burocráticos hasta la robótica avanzada o el acceso pleno de la mujer a la sociedad productiva. Los modelos de negocio de las industrias de hace 20 años atrás agonizan. Entonces, exactamente ahí emergen las diversas oportunidades laborales basadas en el aprovechamiento del cambio que exige crear nuevas soluciones.

En buena hora casi todo evoluciona, hoy lo que marca la diferencia es la velocidad y magnitud radical y global de los cambios, esto imprime una enorme dinámica a las necesidades de los clientes; los mercados son basados en personalización y segmentación de nuevos productos y servicios inteligentes; la logística o adquisición de insumos casi no tiene límites; la mantención remota de líneas productivas; etc. Hay que comprender cabalmente que los paradigmas laborales mutaron y esto genera, insisto, cientos de oportunidades, pero para verlas hay que usar, entre otras cosas, las tecnologías no como fetiches o a Google como el Oráculo moderno, sino como afluentes poderosos que entregan información valiosa pero disgregada, que ocultan las demandas emergentes.

En este cambio social estructural, si un joven obtiene conocimiento muy especializado en ámbitos específicos de alta demanda y/o genera un producto o servicio creativo que resuelve un problema del mercado o una necesidad de la emergente sociedad, tendrá mucho trabajo y buenos ingresos. Por ejemplo, un especialista en soluciones SAP; en robótica minera; en análisis financiero de datos; o ingeniería del conocimiento; estudios online (MOOC); nanotecnología; en seguridad de la información; en tecnología médica o alimenticia; en marketing digital; en métodos educativos para el nuevo siglo; periodismo de investigación profundo y aplicado; etcétera.

Ciertamente para obtener esto, no se va de compra al supermercado, se deberá estudiar y trabajar para adquirir experiencia en este tipo de focos de conocimiento especializado; y esto se hace con perseverancia y rigor laboral, en esto la vida no transa, siempre ha sido así. La impaciencia no es buena compañía, el conocimiento requiere ser cocinado a fuego lento, no en microonda.

Respecto a la creatividad ella es innata en los jóvenes de hoy y para manifestarla la clave es explorar. Para ello hay que observar sin sesgo; leer y anotar; pensar en silencio y preguntar y escuchar a otros, y por cierto seleccionar y relacionar información disponible en Internet y en libros, en algún momento todo decantara en sus cerebros y dirán: ¡eureka, esto es lo que no hay y se necesita!. Recién ahí, hay que diseñar cuidadosamente el producto o el servicio que resuelva la necesidad manifiesta, especifica y que sea comercialmente atractiva.

Bueno finalmente decirles a los jóvenes que buscan trabajo, que por difícil que sientan el momento actual, vean que es una oportunidad para experimentar esperanza y optimismo.   Deseo que encuentren lo que buscan y que esto los realice como personas y les brinde las satisfacciones e ingresos necesarios para lo esencial de sus vidas.

 

  1. Zygmunt Bauman, Vida de Consumo, 2007

 

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