AHORA SÍ…

Hace ya muchos años atrás siendo un joven estudiante en práctica en una gran empresa, a los pocos meses de ejercer tan sencillo rol me pareció que lo que hacía mi jefe (hoy Q.E.P.D.) era si no malo, equivocado o, en el mejor de los casos insuficiente…. Entonces me dije “ahora sí…vamos a hacer esto bien”. Me propuse aplicar mis nuevos conocimientos informáticos y rehacer esas viejas soluciones y demostrar así que era un gran prospecto como profesional. Por supuesto, mis aspiraciones se hicieron trizas contra la realidad, pues esas viejas soluciones escondían no solo códigos computacionales, sino un cumulo de conocimientos de muchas personas que habían trabajado en su construcción. Hasta el día de hoy me río de mi ingenua soberbia e ignorancia que, por supuesto, callé en esos días.

 

¿Se ha percatado que los “Ahora sí…” abundan?.

Observe cuando un país cambia su Gobierno, ¿qué dicen muchos de sus nuevos representantes?: “Ahora sí que vamos hacer bien las leyes, las reformas, el presupuesto, las políticas públicas, etc.”. Este ejemplo lo puede aplicar a diversos parlamentarios o administrativos que vienen de la mano del nuevo Gobierno u otros organismos del Estado.

Observe cuando llega un nuevo gerente a una compañía, si es un ”gerentillo” dirá: “Ahora sí que vamos a resolver los problemas estratégicos; de productividad; de costos; de mercado; de RR.HH.; de medio ambiente; etc.”. Este ejemplo extrapólelo sin temor a muchos de los ejecutivos, jefecitos, supervisores y asesores nuevos y empoderados.

Otra más sutil, observe cuando se llega a ser padre o madre por primera vez, hay un inconsciente que dice: “Ahora sí que yo criare a mi hijo o hija de otra manera”, y nos referimos a como nos educaron nuestros padres.

Los “Ahora sí…” abundan y mucho, ellos están asociados generalmente a la inexperiencia e ignorancia, y ambas se manifiestan en la soberbia o arrogancia, la que impulsa a despreciar el conocimiento, proyectos o iniciativas exitosas pero que no llevaban nuestra impronta.

 

Avanzar hacia “Enséñame…”

Cuando se es joven apasionado y lleno de bríos dispuestos a conquistar el mundo, usamos mucho el “Ahora sí…”. Cuando nos creemos dueños de la verdad hablamos mucho y escuchamos poco, descalificamos rápidamente si se nos contradice; nos gusta demostrar poder; si hasta la actitud corporal nos delata porque se camina algo separado de los seguidores. Estos son los campeones del “Ahora sí…”, algo así como un “macho o hembra Alfa”.

Con el pasar de los años, y si somos medianamente inteligentes y reflexivos, nos vamos percatando de donde proviene esta actitud tan limitante, cuando empezamos a aprender y valorar lo que hicieron los que nos antecedieron y vamos experimentando la complejidad de los procesos humanos, ver los errores como una oportunidad para mejorar y no una fuente de culpabilidad. De esta forma, el “Ahora sí…” va escaseando en nuestra forma de vivir y la vamos remplazando por más prudencia, sencillez y conocimiento; y quizás con algo de perseverancia acumulamos también algo de humildad.

Cambiar el “Ahora sí…” por “Enséñame…” permite aprender de la experiencia de otros a bajo costo. Cuando me permito a mí mismo hacer esto avanzo mucho más rápido en el ámbito que lo uso. Si eres nuevo en algún trabajo, busca quienes tiene experiencia en él, conquista genuinamente su amistad, pregúntales sobre sus experiencias, su historia, sus errores y soluciones, escúchalos con atención, busca sus consejos y traspasa a tu ser todo aquello que sientas que te es útil.

El conocimiento de la humanidad esta cimentado en cientos de generaciones pasadas, piensa que él que te antecede y está vivo es una pequeña ventana a ese conocimiento tácito (aquel que viene de la experiencia).

Si llegas a viejo practicando sólo el “Ahora sí…”es que aprendiste muy poco de la vida y los más probable es que estés bastante solo.

 

 

Andrés Cabrera C.

Gerente Pino Alto

http://www.bibliotecadeconocimiento.cl

 

(*) Inspirado en:

  • Mi propia historia.

 

11 comments

  1. Susana Martinez dice:

    Mi estimado Andres,

    Mil gracia por compartir esta experiencia de vida conmigo. Sin duda como estás, existen muchas más que encierran (creo humildemente) la simpleza , la sabiduría de la vida.

    Un abrazo,

    Psicóloga
    División de Apoyo y Gestión Territorial
    SENAMA

  2. Esmeralda Herrera dice:

    lindo

  3. Susana Collarte dice:

    Gracias, excelente el mensaje!

  4. Elizabeth Prosser dice:

    Muy buen artículo estimado Andrés , muestra el sentir de los nuevos profesionales, su falta de experiencia en el actuar y también de aquellos que permanecen en este estado hasta el fin de su vida laboral Que importante la convicción que podemos aprender no sólo hasta el fin de nuestra vida laboral, sino hasta el fin de nuestros días Con afecto. Elizabeth

  5. Eduardo Palominos dice:

    Andrés. Una historia que se confunde con el tiempo presente en muchos lugres. Pero como bien dices, con el tiempo las personas se dan cuenta que la experiencia tiene una gran virtud que combinada con las ganas de hacer las cosas de otra forma, permite un resultado mucho mejor.
    Saludos.

  6. Fernando Rodriguez dice:

    que recuerdo, No; Andres ?? Ya habra oportunidad para que me cuentes mas de tus apreciacions de esa época y en realidad es aplicable a muchas actividades como lo describes muy bien en tu Block. Eso de gerentillos es típico y lo vimos y vivimos en la Empresa en forma repetitiva lamentablemente. .

    Un abrazo,

    Fernando

  7. Sergio Mandakovic dice:

    Buen artículo amigo mío, sólo que muchas veces y sobre todo en ambientes competitivos, el «ahora sí» tarda demasiado tiempo en escasear. A veces (quizás muchas veces) comienza a escasear cuando ya no hay donde decir o donde aplicar el «ahora sí»

    Un abrazo

    Sergio

  8. Claudia Lamperti dice:

    Ohhhhhh….

    Excelente …. uno por creer que tiene la oportunidad de hacer mejor las cosas…. sin querer comente mas errores por la falta de experiencia….

    Saludos

  9. Patricio Carreño dice:

    Maestro, muy buen artículo…
    Por el ejemplo, se podría entender que la falta de «humildad» solo es propia de los más jóvenes, pero nos enfrentamos en lo cotidiano y en lo personal con ésta falta de humildad, solo es necesario para que alguien ose explicarnos algo que creemos saber e inmediatamente nos cerramos al nuevo aprendizaje, he ahí la sabiduría del aprendiz y del maestro, el primero para estar con conciencia plena todo el tiempo, como si siempre fuera la primera vez, y del maestro para adaptar sus enseñanzas al estilo de aprendizaje de sus alumnos…

  10. Hernan Morales dice:

    Sucede estimado Andrés!

  11. Jorge Ferrer dice:

    Estimado Andrés:
    Me gustó mucho tu historia. Pienso, con tu permiso, incorporarla en el material didáctico de un diploma que estamos preparando en la U. de Concepción.
    El tema que me tocará desarrollar es el liderazgo del aprendizaje, y tu historia se engancha muy bien en el capítulo de búsqueda y generación de reglas operativas sabias.
    Cuando tenga el material de apuntes listos, te enviaré una copia.
    Un abrazo,
    Jorge