Generación X, ¡¡ aquí estamos, mírennos !!

Son los jóvenes adultos que cuentan entren 35 y 50 años de edad, unos trabajando otros cesantes, han sido ninguneados, ignorados, los han llamado la generación perdida o de la apatía y que tienen el síndrome de Peter Pan. Casi nadie escribe sobre ellos y si lo hacen es para cotejarlos con sus antecesores o la deslumbrante Generación Y. Pero existen y son muy capaces.

Coincido con quienes dicen que el icono que representa a esta generación es la caída del Muro de Berlín (1989). A mi entender, el fin de la guerra fría movió al mundo desde el miedo del enfrentamiento nuclear entre las potencias de la época, hacia la incertidumbre social y el derrumbe de las utopías, se esfumaron las certezas políticas, desaparecieron los “héroes”, y las instituciones y empresas más representativas de esos años pasaron del asombro al imperio del mercado globalizado y sin mayor escrúpulo dejaron una sombra dolorosa de cesantes. En el medio de toda esta entropía y cambios estaban los chicos de la Generación X, sin saber si seguir los referentes de sus padres o esperar que apareciera “algo” que les diera un impulso para crear un camino propio, muchos se perdieron, otros renunciaron a levantarse y finalmente tomaron lo que pudieron de la vida y se convirtieron en los adultos de hoy.

Destaco la expresión musical de esta generación por su calidad y contenidos de valor para todos. Escuchar a Pink Floyd; The Doors; Queen; Los Prisioneros; Soda Stereo; Madona; Michel Jackson entre muchos otros, es disfrutar de un fascinante espacio de nuevas expresiones musicales donde convergen sus características más propias. Simultáneamente crearon un estilo a través de una vestimenta rupturista, cortes de pelos y vestir insólitos que posteriormente darían pie para que la próxima generación formara las “tribus urbanas”.

Coraje

Integrados al mundo laboral desde ya hace un tiempo tiene la experiencia de lo complejo y diverso que es construir pausadamente una carrera profesional, simultáneamente están criando participativamente a sus hijos pequeños y lidiando con un nivel de endeudamiento agobiador y soportando las modernas presiones consumistas. Con coraje han ido transitando por la vida, combinando aspectos que les son gratos como la participación en organizaciones sociales, leer y acudir a espacios culturales masivos, y la vida al aire libre, y por el otro lado asumen las exigencias diarias de una sociedad competitiva e individualista. Han madurado, tiene conciencia que Internet y la tecnología en general es útil pero no es oráculo de sus destinos, saben escuchar más, no tienen problemas en pedir perdón, dar gracias, o llorar cuando se trata de mostrar sus emociones, y muchos ya valoran que es mejor ser felices y alegres en momentos escogidos que andar depredando la noche con goces sin destino.

¡¡ Aquí estamos, mírennos!!

He constatado que 2/3 de lo que se escribe en Internet es sobre la Generación Y, el resto es sobre la Generación de los Baby Boomers y la Generación X; prácticamente nada sobre la Generación de los Tradicionales que son nuestros actuales mayores de 65 años. Pareciera que no se entiende que los seres humanos somos una construcción histórica y mientras más veamos hacia atrás más nos aliviaremos el futuro. ¿Estaremos condenados a “inventar la pólvora mil veces?.

Los que pertenecen a esta generación están muy presentes en los espacios productivos y sociales de los países occidentales, ellos están asumiendo las mayores responsabilidades en las empresas, en la formación de familias; en las instituciones educacionales, sociales y políticas. Lidiando con el “pataleo” de los Baby Boomers que no les gusta jubilarse y la soberbia juvenil de los jóvenes Y que están irrumpiendo en estos mismos ámbitos. Por cierto, al momento de trabajar prefieren hacerlo con personas mayores, porque tienen una visión crítica sobre los más jóvenes: simplemente los consideran flojos. Esto porque ellos buscan resultados a través de la eficiencia, son ambiciosos y competitivos. Puedo señalar que muchos son los mejores representantes del estilo “yuppie”. No tienen inconvenientes de renunciar a sus trabajos si es que su economía y responsabilidades domesticas se lo permiten y ejercer así su libertad para viajar y vivir otras experiencias.

Ven con algo de nostalgia creciente los tiempos juveniles que vivieron entre sus juegos en la calle, los primeros videojuegos o películas en VHS, son los que enseñaron a sus padres a usar los computadores personales, que por estar muchos ausentes en casa debían arreglárselas solitos para resolver problemas menores. Desde esos años fueron gestando su coraje moral, virtud que hoy les sirve para demostrarnos que están aquí, que los podemos mirar con orgullo a pesar de la indiferencia y descrédito que muchos les atribuyen. ¡¡ Mirémoslos !!.

Finalmente con este articulo de la Generación X cierro la trilogía sobre las generaciones más influyentes hoy en día en nuestra sociedad:

Generación de los Baby Boomers:

http://pinoalto.cl/blog/2014/09/24/bye-bye-baby-boomers/

Generación Y:

http://pinoalto.cl/blog/2014/08/19/una-generacion-mas-feliz/

El estudio, observación, análisis y reflexión sobre esta materia ha sido un imperativo para el equipo de Pino Alto que fomenta una visión aplicada de la Gestión del Conocimiento.

 

Andrés Cabrera Croquevielle

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