¿Cómo Lograr que el Conocimiento Tácito sea visible?

Si conoce a una persona importante para Ud. ¿podría decirme cuales son los conocimientos que hay en el cerebro de ella?. No le de muchas vueltas: ¡no puede saberlo con tan solo conocerla!. Nuestra mente genera y acumula mucha información y conocimiento, y aquel que proviene de las experiencias de vida que hemos tenido a través de los años es el más escurridizo y se le denomina conocimiento tácito. Este es difícil de administrar porque es muy desestructurado, es invisible, un intangible que no se puede medir. 

Angustia ejecutiva

Las empresas invierten grandes sumas de dinero y energía en intangibles tales como el aprendizaje organizacional; la satisfacción de clientes y empleados; y la cultura corporativa. Sin embargo, este enfoque resulta a veces contrario a las finanzas de la gerencia que busca seleccionar proyectos que se basen en algún tipo de beneficio cuantificable.

Así, los ejecutivos de RR.HH. quisieran extraer, almacenar y difundir el conocimiento tácito de los expertos en los procesos críticos de su empresa, porque estos trabajadores potencialmente pueden irse por cualquier motivo y en cualquier momento, llevándose consigo este conocimiento que reside en su cerebro…. imagínese que su más valioso experto un día cualquiera le dice: “jefe, me voy, si, y me voy a la competencia”, en ese preciso momento su empresa ha perdido valor y vuelta a invertir para reconstruir el conocimiento perdido y dar a explicaciones.

Todo lo anterior representa un problema complejo para quienes optan por implementar un programa de Gestión del Conocimiento. La identificación de ese “algo” sitúa a los gerentes ante un difícil conjunto de opciones y dudas. Desde saber si el experto tendrá la voluntad de compartir su conocimiento, hasta que estrategia y herramienta debe usar para retener este intangible tan valioso.

Logrando hacer visible el conocimiento

Despejemos lo primero, nuestra experiencia nos indica que los expertos mayores les gusta ser mentores de los más jóvenes, entonces, ahora hay que abordar “la extracción” del conocimiento tácito de manera profesional y metodológica, aquí el experto entregara todo su conocimiento a granel, luego viene “la refinación” que consiste, mediante la ingeniería del conocimiento, en saber identificar y separar el conocimiento valioso (nosotros lo llamamos pepita de oro) de aquel que es de menor valor. Una vez hecho esto, se procede a la etapa de “almacenamiento” del conocimiento tácito, se usa para esto tecnologías de multimedia y diseños educativos pensados en la forma de aprender de las nuevas generaciones. Finalmente se aborda la etapa de “transmisión y aprendizaje” que consiste en poner a disposición de los trabajadores más jóvenes el conocimiento capturado de manera atractiva y práctica, y acreditar su aprendizaje.

Si se hacen estos pasos con el debido rigor, Ud. podrá, como un alquimista, convertir el  invisible conocimiento de su experto en un valor tangible más preciado que el oro.

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